Abriendo las tripas y el corazón de una investigación

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Hoy tuve la suerte de abrir con una “clase” titulada “Aprender Dibujando: una posible metodología de investigación&aprendizaje”  el I Campus de Cebada.

Ha sido importante tomar tiempo y espacio para compartir, abrir el proceso y destripar la que es una investigación incipiente, antes de que se convierta en TFM, tesina, tesis o algo intocable. Y ha estado muy bien hacerlo en la buena compañía que siempre me ofrece este campo de ciudad, de este barrio que ahora habito. Es un ejercicio que remomiendo, aunque no resulte fácil.

Como muchos sabreís esta investigación parte de mi experiencia personal de “relatoría gráfica” en el Máster CCCD, que en realidad se desborda haciendo que los #Relatogramas llegen más allá.

He tratado de compartir mis preguntas, metodologías y objetos de investigación que nacen de la negociación entre la mano, el ojo, la mente y las emociones. Se trata de pensar si dibujar es también una forma de hacerse preguntas.

Durante mi proceso de aprendiaje en el Máster CCCD, dibujar ha sido una parte inseparable del aprender, tanto que ahora se convierte en objeto de investigación.

Decía Paul Klee que “un punto es una línea que se ha dado un paseo“, y de eso se trata, de abrir una linea de investigación, partir de un punto para dar un paseo.

Hemos recorrido la tradición científica de cuadernos de laboratorios para empezar, con la idea de pensar en que “campos” del conocimiento el dibujo se hace presente como herramienta de investigación, más allá de las disciplinas artísticas.
No puedo obviar mi formación artística de corte académico (Bellas Artes entre Sevilla y Atenas) que aunque merece muchas críticas, me ha servido para adquir la disciplina de la técnica y la capacidad de observación. Pero en cualquier caso lo interesante es pensar ¿cuán experta debe ser la persona que práctica esta técnica en materia de dibujo?

Compartir sin miedo a sentirse vulnerable todas estas preguntas, hace que inluso que personas amigas y queridas te regalen parte de su tiempo para trabajar en esta emocionante búsqueda.

1. Preguntándonos por los objetos

¿Que diferencias y parentescos podemos encontrar entre: dibujo, diagrama, síntesis, esquema, visualización, documentación gráfica…? Estos “dibujos”, “relatoría gráficas” o ya veremos como los llamamos, estos objetos contienen en ocasiones mucho de estos primos tan cercanos.

Por ejemplo un “diagrama” (ilustra, relaciona partes, explica, resume, comunica…) pero creo que hay algo importante en estos objetos que no tiene un diagrama. No se trata de sintetizar una información recibida, estos objetos son un ejercicio de aprendizaje y prosumo.

Implican la experiencia de mirar, de la escucha activa, de exponerse, de la interpelación, la transcodificación… es un aprender que tiene algo de “estético”, algo de “analítico”, algo de “sintético”.  Aquí hay algo de reportaje gráfico, de retraro, de caligrafía, hay flechas. Conviven texto y dibujo, lo diagramático, lo poético. Creo que la clave es que dibujar las cosas sirve para poder pensarlas. Son objetos de pensamiento, donde hay mucho de aprendizaje.

2. ¿Cómo nombrar a éstos objetos?

El ejercicio de nombrar quiere ser entendido a la vez como una forma de investigación y una manera de encontrar lugares desde los que pensar esta práctica. Nombrar como forma de visbilizar, valorar y empoderarse de una práctica más que intentar que sea representada por las categorías mainstream como “Facilitación Gráfica” o “Visual Thinking”. Porque en este paseo se trata de entender el aprendizaje como un espacio de prosumo, y no solo de consumo de contenidos, un lugar en el que “programar” con un lenguaje propio las infraestructuras necesarias para el aprendizaje.

Por eso a veces llamo a estos objetos #RELATOGRAMAS, para pensar en la no-linealidad del dibujo, que permite acercarse a una idea desde muchos lugares, dejar abiertas muchas líneas de fuga en el paseo.

Imágenes sin prinpcio ni fin, en las que ver el planteamiento a golpe de vista. Cuando se observan en conjunto, parece conformarse una especie de “CoreoGrama”, donde son todo puntos en tensión, que están suspendidos pero en movimiento, y que permiten viajar de uno a otro, proponen trayectos pero no exite una sóla ruta. No son mapas, no aspiran a ser completos, son más bien una invitación a la deriva.  No se ocupan de dar un final, se quedan en el espacio de aprendizaje.

Hace poco leía un artículo en Diagonal de G.Zapata que explica esto muy bien, relacionando la narración no-lineal con la llegada de Internet <<Entonces llega internet y rompe algunas cosas. La narración ya no es sólo cronólogica, es cartográfiaca es multiversal. La narración es breve y dispersa, Una web nos muestra siempre múltiples opciones, son trayectos son viajes. La narración ya no tiene principio, nudo y desenlace, es una historias disgregada, proliferante, mutante, que se termina por motivos azarosos, que no lega a conclusiones claras. Se parece un poco mas a la vida quizás.>>

Otras veces me refiero a estos objetos como #PROTOGRAMAS, cuando el propio dibujo es la sala de ensayo.

La noción de “Prototipo” como ese artefacto que cuestiona el mundo, que plantea preguntas, y no busca cerrarlas, mas bien mantenerlas abiertas. Si prototipar permite en relalidad experimentar con los procesos, y movilizar relaciones entre quienes prototipan ¿que relaciones moviliza la práctica de lo que podríamos llamar #Protogramar? y ¿pueden ser estos obejetos una narración de una situación de prototipado?

3. Preguntándonos sobre la metodología

Me intersa pensar como se inserta una práctica a priori tan analógica en un contexto de “Cultura Digital”. Quizás además de la vida y la memoria en red generada por estos objetos, aquí la Cultura Digital lo que implica es una re-definición en los tiempos y la distribución de la información, implica hacerse preguntas sobre el modo de “archivo”, los ritmos de circulación en red, las licencias, la editabilidad de los formatos etc…

Esta práctica implica dispositivos/disciplinas/tecnologías para poder darse, que van desde el cuaderno al lápiz, pasando por destrezas que se adquieren bajo la repetición constante, scanner, odernador, un software de edición de imágenes, internet, una cuenta en Flick r, redes sociales etc… y no menos importante, el trabajo disciplinado que supone dedicar un tiempo propio a convivir con los ritmos de inmediatez en la comunicación digital.

Quedan algunas grandes palabras e ideas sin desarrollar como #ONTOGRAFÍAS #Tecnologías del cariño #Nuevas Artesanías #Paisajes Relacionales.

Seguiremos paseando.

 

 

 

 

Sobre Carla

enlazadora de mundos