Metamorfosis: mirando al cielo con los pies en las mazetas

Las compas de Mazetas están de mudanza y en transformación. La vida, las deslocalizaciones, los proyectos…muchas cosas influyen en este nuevo punto y seguido, insisto en el seguido.

Este fin de semana, nos hemos encontrado  algunas personas que forman parte de un largo recorrido, de un hacer juntas, de un construir vidas comunes con unas formas de hacer, que con el tiempo tomo conciencia de que desde la intuición llevamos años tejiendo redes, tratando temas, construyendo posibles, que a día de hoy están de plena actualidad.

Bromeábamos comparando nuestras trayectorias comunes como si fuera “una serie” que comenzó allá por 2004 cuando se formó 7Z , así que vamos por la ya por la 8ª Temporada (visto así yo llegué a medias entre la 2ª y la 3ª), en este tiempo han entrado y salido personajes y personas, escenarios y situaciones, pero en un ejercicio de trasformación permanente seguimos formando parte de una red de afectos y proyectos comunes, difíciles de concretar bajo una identidad colectiva, pero que podemos sentir en los poros de la piel, cuando buscamos ayudas personales, colaboraciones profesionales o cuando estamos trabajando en diferentes proyectos, no estamos solos, llevamos con nosotros esa forma de aprender-haciendo en colectivo.

En la wiki de Hackitectura, que en su día ya fue pionera, cuando ni siquiera sabíamos lo que era un tweet, aún se conserva la memoria en digital de lo que fueron años de actividad sietezetil, aquí el mapa que se hicimos para la última exposición común en el C.S.O.A Sin nombre (que fue una de nuestras casas).  Proyectos vinculados a la E.T.S.A, cursos en Cádiz, geografías emergentes y cúpulas geodésicas entre Siberia y Letonia, música, streamings entre las dos orillas, Larache se Mueve y el proceso de reconstrucción del habitad de Jnane Aztout , conexiones con Brasil y la permacultura, Urbanismo crítico, Robinsones Urbanos, luchas sociales, peña plástica, Kenitra y mil enredos más, en los que hemos crecido juntas y revueltas.

Después del local de la Alfalfa, nos instalamos en el C.S.O.A sin nombre, en aquel momento las vidas comenzaron a bifurcarse entre quienes quienes terminaban la escuela, quienes comenzaban a buscarse las habichuelas y quienes tomaban nuevas posiciones en el mapa, que a día de hoy en tan rico que nos lleva de Berlín o Milán a Barcelona, pasando por latioamérica, las bioregiones del sur de España y otras capitales, y siempre pasando por Sevilla.  Allí en plena metamorfosis comenzó a gestarse Mazetas, que terminaría tomando la forma de Cooperativa con las valientes que la pusieron e marcha. Estas últimas temporadas han sido un ensamblaje permanente de proyectos comunes, operando o no desde la figura legal de Mazetas, trabajando fuera, lejos o cerca, siempre han seguido tejiéndose redes entre nosotras. Nace Sibarkia en Extremadura, emerge Robocicla, se ponen en marcha Ciclagua y Rezetas, Scamardi abre su espacio digital, por citar sólo algunos los nodos de la red con los que más se tocan últimamente mis bordes, siendo consciente de que sois muchas más.

Legados a este punto, Mazetas nos propuso a algunas que les hiciésemos de espejo en esta nueva metamorfosis, para ser capaces de poner en valor el recorrido hasta ahora trazado y por otro lado con la disposición de cambiar de rumbo a favor de nuevos horizontes. Tomarnos el tiempo de pensar y seguir construyendo soportes más flexibles donde podamos caber todas, sabiendo que la red es nuestro mayor soporte.

¿Como nos transformamos en comunidad? ¿Cómo seguimos reinventandonos? Kiko Veneno dice en una canción que “hay que mirar al cielo con los pies en las macetas” y en ello estamos, regresando al futuro, para revisar lo que hemos sido capaces de construir, ponerlo en valor, incluso pensar en un espacio-encuentro donde festejar y celebrar.

Estamos con los pies en los soportes compartidos, con la certeza de que queremos seguir trabajando con cariño, porque como solían decir por la oficina de la alameda, “cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana”, y allá donde se escape, lo queremos agarrar fuerte, porque el amor nos sostiene, más allá de geografías.

Estamos en un momento para “construir sin pretensiones” de sumar desde las iniciativas y aprenderes que hemos adquirido juntas y en solitario, más allá de coorporativismos, marcas de grupo o identidades colectivas. Nos vemos mas bien en un laboratorio que toma forma de un  rico  y variado jardín mediterráneo, que resepete los ritmos y modelos de vida de cada una, liberados estamos de pensar que el común es nuestra única fuente de alimento, pero sabiendo que somos condimento, aroma y aliento, las unas para los otros.

Somos Juntas. Queremos seguir enredadas y dialogando a lo largo del tiempo, tomando espacios en lo digital y presencial para ello, trabajando en espacios de intimidad colectiva por el momento, dándonos tiempo, haciendo digestiones, sabiendo que “esto” se llame como se llame es importante, y que nos importa porque nos importamos.

Sobre Carla

enlazadora de mundos